ADÁPTATE AL DOLOR, NO TE AFERRES A ÉL

ADÁPTATE AL DOLOR, NO TE AFERRES A ÉL

ADÁPTATE AL DOLOR, NO TE AFERRES A ÉL


Dejar ir cualquier situación en tu vida. Esto no significa que no actúes o no participes. Significa completa participación, pero aun así estar totalmente desvinculado. Es lo que en inglés se conoce como “detachment”.  Corta la madera por las líneas, fíjate en el comportamiento del agua, y descubre la fuerza que hay en la debilidad del cuerpo de un gato. En la metáfora anterior tienes la fórmula para tu libertad.

Ahora debes estar un poco descolocado, pero cuando leas lo que viene a continuación verás como todo cobra sentido.

Cortar la madera por las líneas

Fíjate en las líneas y corta por allí, es por dónde la madera es más “débil”. No te compliques, la naturaleza ya ha trazado centenares de caminos para nosotros. Date cuenta de ellos y síguelos. Hasta aquí fácil, ¿verdad?

Entonces, si aplicamos este concepto a la vida en general, tienes dos opciones: poner tu mente en la misma dirección que la situación o ponerla en contra. Si no puedes cambiar la situación, ya sea una etapa de dolor, enfermedad o cualquier otra circunstancia, simplemente sitúa tu mente en la misma línea y el proceso fluirá por si solo.

Con la información anterior y la siguiente frase, me gustaría que le dieras un par de vueltas y sacaras tus propias conclusiones:

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”

Pon un cuchillo en agua y verás lo que pasa: 0% resistencia

El agua se rinde completamente al espacio que genera la hoja del cuchillo. Es imposible crear una sutura o un corte. Te darás cuenta de que el agua no impone ninguna resistencia a la hoja de metal, simplemente la deja entrar cediéndole así el paso completamente.

Es evidente que no estoy contando nada nuevo, pero aunque esta información pueda parecer muy obvia, más adelante haremos una comparación muy interesante que presenta total relación con el fenómeno anterior.

La fuerza está en la debilidad

¿Has visto nunca un gato que al saltar de cualquier parte estire las patas y se convierta en un cuerpo completamente rígido? Yo diría más bien que, por lo contrario, se relaja y adquiere una posición flexible adaptándose a la caída para convertirse así en una “masa” más blanda y no en un saco de huesos rotos al impactar contra el suelo.

Los 3 casos anteriores son una señal BRUTAL que nos da el entorno en el que vivimos. Siempre hay un camino fácil en la vida. El camino de dejar ir, de no retener, de aceptar, de ir con todo lo que tenemos, rendirnos a nuestro instinto natural y a nuestros sentimientos, no ofrecer resistencia al dolor y “adaptarnos a la caída”. Éste es el camino fácil que nadie nos enseña. Porqué en verdad, somos educados para lo siguiente:

  • Ser fuertes, duros y así afrontar la realidad.
  • No llorar delante de la otra gente, porqué es de débiles.
  • Avergonzarnos ante el dolor, la enfermedad y la muerte.
  • Perseguir el placer, y si no lo tienes fracasas.

Por esta misma razón, hoy vengo a establecer una relación entre estos comportamientos naturales y la actitud humana frente a determinadas situaciones.

Desafortunadamente, las creencias anteriores no pueden estar más lejos de como realmente se debería de afrontar la realidad. En verdad, la realidad es muy fácil, ¡tan fácil que no hay que forzar nada!

Ahora pensarás, pues a ver, tanto que hablas de ello… ¿Cómo diablos puedo afrontar la realidad al 100%? La respuesta está a continuación:

  1. Reacciona al dolor cómo tu instinto natural sugiere: soltar y dejar ir completamente

Te propongo una actividad, la próxima vez que padezcas un dolor agudo, escucha tu cuerpo y reacciona tal y como él te pide. Llora, grita y vuélvete “débil”, así te darás cuenta del poder que tiene la debilidad. No te resistas al dolor, simplemente, ¡ve con él!

Cuando te rindas a él, verás que algo muy interesante sucede: se bloquea completamente la necesidad de reacción al dolor. En otras palabras, no creas un círculo vicioso en conexión con el mismo. Este círculo vicioso es lo que todos llamamos sufrimiento.

Pero déjame que te diga una cosa: no hay nada raro ni malo en sentir dolor. Es una señal más que te da el cuerpo, como el hambre, la sed o el sudor al regular la temperatura corporal.

  1. Acepta lo inaceptado socialmente: líbrate de ansiedad

 

 

Así que ya sabes, no te aferres y te sentirás completamente libre, porqué libre ya lo eres.

 

 

 

 

Leer Artículo Completo. Fuente: https://www.psicoactiva.com/blog/adaptate-al-dolor-no-te-aferres-a-el/?utm_source=ActiveCampaign&utm_medium=email&utm_content=%F0%9F%94%94+Hola++FIRSTNAME+%2C+hay+novedades+en+PsicoActiva&utm_campaign=Bolet%C3%ADn+2+veces+a+la+Semana

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