Hipertensión arterial esencial

Hipertensión arterial esencial

Hipertensión arterial esencial


JOSÉ Mª ALCAZAR1ANNA OLIVERAS2LUIS Mª ORTE MARTÍNEZ3SARA JIMÉNEZ3JULIÁN SEGURA1

DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN 

La Hipertensión Arterial (HTA) es una elevación continua de la presión arterial (PA) por encima de unos límites establecidos, identificados desde un punto de vista epidemiológico como un importante factor de riesgo cardiovascular para la población general.

Un gran número de estudios observacionales han demostrado que la morbilidad y mortalidad cardiovascular tiene una relación continua con las cifras de PA sistólica y diastólica [1] [2], aunque menos significativa  para los episodios coronarios que para los accidentes vasculares cerebrales. Sin embargo, en algunos países de Europa, el riesgo de muerte en pacientes con cifras elevadas de PA guarda relación con los episodios coronarios [3] (European cardiovascular research statistic, 2012).

Tanto las cifras de PA sistólica como diastólica muestran una relación independiente con la insuficiencia cardiaca, la arteriopatía periférica y la insuficiencia renal. Por la tanto, la hipertensión arterial se debe considerar un factor de riesgo importante de enfermedades cardiovasculares [4] [5].              

En la (Tabla 1), se establecen las distintas categorías en relación con las cifras de PA. La reciente guía de 2013 de la ESH/ESC [6], mantiene la misma clasificación aceptada desde 2003 [7], con pequeñas matizaciones que aparecen a pie de tabla. Con relación a la guía del Joint National Committee (JNC 7) publicada en 2003 [8], se eliminó el término “prehipertension”, englobándolo en la categoría de Normal, para todos los pacientes con cifras comprendidas entre 120-129 mmHg de presión sistólica y 80-84 mHg de diastólica.

La hipertensión sistólica aislada ha de graduarse con arreglo a los valores de PA sistólica en los intervalos indicados, siempre que la presión diastólica sea

MEDICIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL

Las dificultades para medir la PA en una persona se derivan por un lado de su gran variabilidad, ya que se modifica por múltiples situaciones externas e internas del paciente. Y por otro lado, de las limitaciones en la precisión de la medida indirecta, lo que acentúa el problema.

El diagnóstico de HTA debe basarse en al menos dos determinaciones de PA por visita y como mínimo en 2 ó 3 visitas; en algunos casos,  con cifras de PA muy elevadas, el diagnóstico puede hacerse con la toma efectuada en una sola visita.

El objetivo de este apartado es proporcionar una orientación rápida sobre las diferentes técnicas de medida, sus ventajas, limitaciones e indicaciones.

Medida de la PA en la consulta

La medida debe hacerse en la consulta con el sujeto en reposo físico y mental. En la (Tabla 2), se recogen las condiciones más importantes para una correcta lectura.

La mayoría de los sujetos, durante la medida de la PA experimenta una elevación transitoria de la misma; situación  conocida como reacción de alerta o ‘fenómeno de bata blanca’. La respuesta es inconsciente y depende en parte del tipo de persona que efectúa la medida. La reacción de alerta no puede evitarse, pero puede, en muchas ocasiones, reducirse con una técnica más correcta, ya que tiende a disminuir después de varias tomas repetidas.

Aún siguiendo con estas recomendaciones, entre un 20-25% de los sujetos presenta hipertensión aislada en la consulta (hipertensión de bata blanca).

El patrón de referencia en la medida de la PA sigue siendo su registro en la consulta mediante aparatos automáticos o semiautomáticos tipo oscilométrico u auscultatorios, que requieren validación previa [9].

Automedida la presión arterial en el domicilio (AMPA)

La técnica de la AMPA se ha generalizado gracias al desarrollo de dispositivos de medida de la PA que permiten que sea el propio paciente el que realice la medida en su casa [10].

En la actualidad se reconoce que el registro obtenido con AMPA se correlaciona mejor con la afectación de los órganos diana y la presencia de factores de riesgo cardiovascular asociados a la hipertensión.

Los aparatos disponibles en el mercado para ser considerados fiables deben superar el protocolo establecido por la Sociedad Europea de Hipertensión [11] [12].

Los dispositivos de muñeca  son menos recomendables, con independencia de su fiabilidad, debido a la posición del brazo y a la oclusión incompleta de las arterias del antebrazo; tampoco se recomiendan los aparatos que registran la presión capilar del dedo.

Los valores normales de PA domiciliaria son inferiores a los registrados en la consulta (Tabla 3).

Monitorización Ambulatoria de la Presión Arterial (MAPA)

La MAPA permite obtener un gran número de registros automáticos de la PA a lo largo de todo el día en el medio habitual del enfermo, incluidos el periodo de sueño nocturno o siesta, y el despertar (Tabla 4). Las cifras obtenidas son también inferiores a las de la consulta y se aproximan a las de la automedida. El diagnóstico de HTA con MAPA depende del periodo de tiempo considerado para el análisis. Este método de medida complementa, pero no sustituye, a la información obtenida con una determinación convencional en la consulta. La MAPA está indicada sobre todo en situaciones especiales (Tabla 5).

Leer Artículo Completo. Fuente: http://www.revistanefrologia.com/es-monografias-nefrologia-dia-articulo-hipertension-arterial-esencial-23

 

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