EN EL DÍA MUNDIAL DEL PACIENTE TRASPLANTADO, UN RELATO EMOCIONANTE…

EN EL DÍA MUNDIAL DEL PACIENTE TRASPLANTADO, UN RELATO EMOCIONANTE…

EN EL DÍA MUNDIAL DEL PACIENTE TRASPLANTADO, UN RELATO EMOCIONANTE…


Con motivo del Día Mundial del Paciente Trasplantado, el testimonio de un paciente trasplantado del riñón varias veces que es conmovedor.

Luis Rodríguez, trasplantado del riñón

En el Día Mundial del Paciente Trasplantado el diario “El Mundo” publicó una escrita por Laura Garófano en la que cuenta el caso de Luis Rodríguez, un cocinero de 35 años que fue varias veces trasplantado de riñón. Su historia es un ejemplo de la realidad vivida por muchos otros.

Luis Rodríguez sabe lo que es vivir atado a una máquina de diálisis. Un cordón umbilical indeseado, una soga al ancla de la vida. Luis nació con una enfermedad renal congénita: ninguno de sus riñones funcionaba correctamente.

Se la detectaron a los pocos meses de vida, en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde le llevaron sus padres desde el hospital gaditano en el que nació y del que nunca salió hasta ir al de la capital andaluza.

A sus 35 años, este cocinero de chiclana prejubilado desde 2015 por su enfermedad renal, celebra su día enseñando al mundo las cicatrices de su vientre, abiertas las mismas veces que trasplantes ha recibido: cinco. Son los riñones que le han implantado y que le han permitido vivir. El primero y el segundo los rechazó antes de que le dieran el alta hospitalaria. Era tan pequeño que no recuerda esas operaciones, porque fueron antes de que tuviera 7 años. El tercero sí: se lo pusieron a los 10 y le acompañó 18 años. Con él pudo irse vivir a Madrid. Ser independiente, libre. Pero llegó un día y también falló. Tenía 28 años.

Al fallar el tercer riñón fue su madre, Antoñita, la que le dio el suyo. Carne de su carne y una compatibilidad del 78 por ciento. En una mesa de quirófano estaba la madre, y justo al lado su hijo Luis, en otra. A él le habían abierto ya tres veces. “En esa operación, y estando los dos abiertos y sedados, llamaron a mi padre”.

A Juan, con un hijo y su mujer en quirófano, le advirtieron que Luis tenía muchas adherencias y cicatrices. “Le dijeron que quizá no iba a ser posible efectuarme el trasplante porque no había hueco. Y querían su consentimiento para cerrarme y dar el riñón de mi madre al siguiente paciente en lista de espera“, recuerda Luis. Una pregunta durísima. “Y su padre dijo que sí y firmó“, cuenta Nuria Sánchez-Gey, periodista que ha narrado la epopeya de Luis en el libro Oficio de Héroe.

Sin embargo, al cirujano le dio tanta pena que luchó y pudo ponérselo”. Sabe que gracias a sus padres puede correr esta carrera. Porque ellos podrían haber hecho de Luis un enfermo más, pero le hicieron excepcional por su optimismo y ganas de vivir, “que son determinantes en este tipo de dolencias donde el factor psicológico es crucial” matiza Sánchez-Gey. Sobre proteger al niño. Que no enferme. Que no juegue. Que no se fatigue. Siendo un paciente renal de los de hace 30 años, sus padres fueron capaces -y valientes- apostando por hacerle la diálisis peritoneal en casa. Unos pioneros. “Incluso le diseñaron una bolsa para que pudiera ir a todas partes”, relata la periodista.Con esa bolsa artesanal iba al colegio y jugaba al fútbol.

Leer Artículo Completo. Fuente: https://ar.cienradios.com/dia-mundial-del-paciente-trasplantado-relato-emocionante/

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